2002- Llegué a Argentina en la primavera, después de que la nieve se había derretido y no se requería habilidad profesional para hacer caminatas en la montaña Aconcagua.
En Buenos Aires, el “París de América del Sur”, y cuna del tango, los árboles de Jacaranda estaban en flor, y su fragancia en todas partes.
Todo iba bien, hasta que nos tocó cruzar Avenida 9 de Julio, la avenida más ancha del mundo, con doce carriles de tráfico caótico. ¡En ese momento, aprecié mucho las tranquilas calles que cruzo regularmente en mi ciudad!







































